PATRIMONIO HISTÓRICO Y MONUMENTAL, arquitectura civil
Entre los elementos arquitectónicos más destacables hay que recordar las características bodegas modernistas de la Terra Alta, entre las cuales destacan algunos tan singulares como el de El Pinell de Brai o el de Gandesa.
También podemos incluir dentro de este apartado civil algunas prisiones antiguas o las vías que se han construido a lo largo de los siglos para poder circular por estas tierras, siendo el mejor ejemplo el paso de la Vía Augusta por el Perelló, de época romana. Más reciente es la construcción de la línea de ferrocarril del Valle de Zafán que unía Tortosa con la Puebla de Híjar (en la Comunidad Autónoma de Aragón). Después de años sin funcionamiento, el tramo de esta infraestructura ferroviaria que atraviesa las Terres de l’Ebre se ha adecuado para la práctica del cicloturismo, con la creación de la llamada Vía Verde de la Terra Alta y el Baix Ebre.
Obras técnicas
Algunas de las obras técnicas de les Terres de l’Ebre tienen un interés turístico por su belleza o magnificencia. En el sur de Cataluña, la mayoría de esta arquitectura civil técnica con finalidades prácticas y funcionales gira en turno del río Ebro. Uno de los ejemplos más antiguos de este tipo de elementos patrimoniales es el Azud de Xerta, una esclusa de origen árabe, auque acabada en el s. XV. Cruza el río en diagonal, con una longitud de 300 metros, con el objetivo de desviar agua en los canales de riego. Ya más modernos, destacan algunos puentes que cruzan el Ebro. El más característico es el Puente Colgante de Amposta, construido entre 1915 y 1921. De estilo neoclásico, fue pionero por su sistema de construcción y se ha convertido en el símbolo de la ciudad. También ha adquirido cierta relevancia el Puente de Arcadas, de Móra d'Ebre, construido en 1943 y de estructura de hormigón armado. Relacionadas con el uso del agua, pero no del Ebro, en la Fatarella podemos visitar con una rutas guiadas, diversas norias y molinos tradicionales.
Bodegas modernistas
La arquitectura modernista está estrechamente vinculada al desarrollo urbano, social y económico. En el campo de les Terres de l’Ebre, este estilo arquitectónico adquirió especial importancia: la mecanización de la actividad agraria y la modificación de la organización del trabajo hizo necesario construir nuevos edificios. En la comarca de la Terra Alta, los viticultores unieron esfuerzos para edificar las majestuosas bodegas cooperativas, popularmente conocidas como "catedrales del vino". En Gandesa y el Pinell de Brai encontramos magníficos ejemplos.
Vías
El Baix Ebre y el Montsià, en época romana, eran atravesadas por la Vía Augusta, que unía Roma con Cádiz. En algunos puntos de esta vía había "mutaciones", instalaciones de pequeñas dimensiones situadas cerca de los caminos que servían como lugares de cambio de caballos o descanso. Según parece, uno de aquellos sitios se desarrolló cerca de la actual localidad de El Perelló, donde se conservan unos 4 km, en diversos tramos, cerca de los cuales también se puede observar algún pozo de la época. Una vez en el Montsià, esta vía se divide en dos: una por el litoral (que pasa por Amposta y la Foia de Ulldecona) y una por el interior (por la llanura de la Galera). Hay diversos itinerarios señalizados con el fin de recorrer los vestigios de esta milenaria vía por la parte interior, que confluye muy a menudo con las vías de comunicación actuales.