PATRIMONIO HISTÓRICO MONUMENTAL, edificios religiosos
En las comarcas ebrenses encontramos destacados ejemplos de arquitectura religiosa de diferentes épocas y funcionalidades, desde las iglesias góticas como la de Sant Lluc en Ulldecona o la Catedral de Tortosa, hasta el conjunto de iglesias renacentistas de la Terra Alta, donde podemos ver la evolución del gótico al barroco. Los conventos, habitados por comunidades de diferentes órdenes religiosas, también albergan una buena muestra de estilos arquitectónicos. De raíz más popular, y diseminadas por el territorio, las ermitas y santuarios acogían las romerías tradicionales. Encontramos en casi todas las localidades, alejadas del núcleo urbano principal. Era el sitio donde se iba a venerar al patrón local, una actividad que a menudo se acompañaba de una buena fiesta.
Catedrales e iglesias

Son numerosas las iglesias de estas tierras que destacan tanto por su apariencia externa como por sus elementos interiores: las fachadas, los arcos, los rosetones, los vitrales, los retablos y los detalles decorativos, que se esconden entre la arquitectura interior, conforman todo un mundo a descubrir por el visitante observador. El ejemplo más destacado es la Catedral de Santa Maria, de Tortosa, construida entre los siglos XIV y XVIII, y que conserva en buena parte el estilo gótico original, pero con la fachada y las principales capillas barrocas. También destacan los retablos de los s. XIV y XV, y el coro renacentista. Entre las iglesias, destacan, por orden cronológico, la iglesia medieval de la Palma d'Ebre, la iglesia archiprestal de Gandesa, con portal también románico, la iglesia gótica de Horta de Sant Joan o la de Sant Lluc d'Ulldecona, y la iglesia renacentista de Miravet, entre otras.
Conventos

Los conventos empiezan a aparecer en el territorio ebrense con la repoblación, hacia el siglo XII. El convento de Sant Salvador o de la virgen de los Ángeles, en Horta de Sant Joan, es uno de los primeros ejemplos. Construido por los Templarios en el s. XIII y ampliado por los Hospitalarios en el s. XIV, también recibió la huella constructiva de los Franciscanos. También medieval, el Convento de Santa Clara de Tortosa destaca por su claustro gótico, del s. XIII. Más posteriores, en Ulldecona encontramos el convento de las Monjas Agustinas fundado en 1724 por la Orden del Hospital, pero con una iglesia de finales del s. XIX. Actualmente hay una comunidad de monjas de clausura, pero las guerras han acabado con las imágenes y archivos originales. También de finales de s. XIX, en Móra d'Ebre, encontramos el convento de las Mínimas. El ejemplo más tardío, sin embargo, es en Vinebre. El Convento o Colegio de las Teresianas, de estilo modernista, fue construido en 1904 por el arquitecto Bernat Martorell, discípulo de Gaudí.
Ermitas y Santuarios

Las ermitas y santuarios aparecen diseminadas por las afueras de las poblaciones o, en ocasiones, a unos cuantos kilómetros de distancia. Antiguamente, eran importantes centros de devoción popular, y se celebraban romerías y fiestas que, en algunos casos, congregaban gente de diversas localidades. Actualmente, todavía se celebran algunas de estas fiestas populares, sea porque se han mantenido o porque se han reinstaurado recientemente. Uno de los mejores ejemplos es el santuario de la Fontcalda, en Gandesa, antiguo balneario que se hizo famoso por el carácter medicinal de las aguas que brotan. La ermita de la Virgen de la Piedad, en Ulldecona, el santuario del Remedio, en Alcanar, San Roque, en Paüls, o la ermita de la virgen, en la Aldea, son algunos de los numerosos ejemplos que podemos encontrar.