SERVICIOS, Transbordadores y pasos de barca

El río Ebro ha estado el nexo de unión de este territorio, pero a la vez un accidente geográfico que separaba poblaciones y comarcas. Ya des de tiempos remotos, para salvar las aguas en tramos donde no había puente se instauró una red de embarcaciones que tenían por objetivo transportar personas, animales -y más tarde vehículos- de un lado al otro de la orilla.
Estas embarcaciones se llamaban barcazas. Estaban formadas por dos o más laúdes (embarcaciones tradicionales estrechas y muy poco profundas) sobre los cuales descansa una plataforma de madera. Para facilitar la estabilidad y combatir la corriente del río, la estructura estaba sujeta a un cable metálico ligado a cada una de las orillas. Una pasarela móvil -que se adapta al nivel del las aguas del río- permitía el acceso de los viajeros.
A pesar que hasta los años 60 casi todos los pueblos ribereños disponían de una barca de paso, la consolidación de las infraestructuras viarias, el transporte por carretera y la progresiva construcción de puentes en algunos de los núcleos más importantes, han propiciado su desaparición. De hecho, hoy en día sólo se conservan dos ejemplos: uno en Flix y el otro en Miravet. La barcaza de Flix funciona con energía eléctrica, por el contrario el paso de barca de Miravet se sirve de la fuerza de la corriente del agua.
Por otra parte, no hemos de olvidar que en los núcleos de Deltebre y Sant Jaume d'Enveja el río se puede cruzar con transbordadores. A diferencia de las barcazas, estas embarcaciones son más modernas y funcionan con gasóleo.
Cruzar el río con los transbordadores o las barcazas es una experiencia única que permite revivir una actividad que la modernidad ha convertido en un testimonio vivo de la antigua navegación fluvial por el Ebro.